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Lo difícil ya pasó: por fin recibiste la llamada esperada para una entrevista telefónica, mantuviste la calma y diste una buena impresión, te presentaste a la entrevista personal y conseguiste el trabajo. ¿Y ahora que? ¿Cómo vas a lograr que tu empleador te aprecie, que te considere un trabajador indispensable, que te tenga confianza y que dependa de ti? Después de todo, de esto depende que tu trabajo esté seguro.
Las respuestas a todas estas preguntas son muy fáciles y obvias, tan sencillas que en ocasiones ni las consideramos, pero que en la realidad del trabajo diario, van a hacer toda la diferencia:
- Siempre preséntate a trabajar puntualmente. En las grandes ciudades siempre habrán aspectos que no podemos controlar, tales como tráfico, un bus que llegó tarde, un accidente en el camino que atrasó todo, el llegar un minuto tarde a la parada del bus y perderlo. La realidad es que al empleador esto no le importa; lo que a él le es importante es que cuando él espera encontrarte trabajando, estés trabajando. Y esto ocurre a todo nivel, no importa si eres ejecutivo en una gran empresa, si eres mesero en un restaurante o si trabajas en casa, nada molesta mas que un trabajador tardío. Toma en cuenta todo lo que pueda pasar en el camino y asegúrate de llegar a tiempo siempre.
- Sé honesto, tanto en tu trabajo como en lo que dices. Para que el patrón pueda depender de ti, debes de ganarte su confianza. él debe saber que puede confiar en todo lo que le dices, y que no hace falta que lo verifique. Las mentiras siempre salen a la luz y solo quedaras expuesto como un mentiroso o alguien que crea problemas. No vale la pena. Deja que tu honestidad se desborde también hacia tu trabajo y no tomes nunca nada que no es tuyo, aunque pienses que al empleador no le hace falta, lo va a tirar de todas formas, esta roto o descompuesto y no lo va a usar; aun así sigue siendo suyo y puede disponer de ello como quiera. Si ves que va a tirar algo que a ti te sirve, pídelo; te aseguro que no le importara dártelo y lo podrás sacar por la puerta delantera, sin problemas posteriores.
- Trata de anticipar lo que el patrón quiere. Debemos reconocerlo, como cada uno de nosotros, hay muchos trabajadores mas que quisieran nuestro puesto. ¿Qué va a hacer que nuestro trabajo esté seguro? Aquellos pequeños detalles en los que otros trabajadores no pensaron. Por ejemplo, has un poquito mas de lo que se te pide, ofrécele un café, pregúntale si se le ofrece algo. Si tienes alguna sugerencia, hazla sin hacerlo sentir que piensas que tu sabes mas; si la acepta, no esperes reconocimiento, si no la acepta, no insistas.
- Mantén limpieza y orden en tu área de trabajo y en tu persona. Pocas cosas molestan más que encontrar un área de trabajo sucia o un trabajador que no se mantenga limpio.
- Mantén buena actitud, dilo con una sonrisa. La armonía en el trabajo es muy importante, tanto con el empleador como con los demás trabajadores. Recuerda que en la mayoría de los casos no es lo que dices, sino cómo lo dices, con qué tono, con qué expresión, qué palabras usas. No tienes que dejar que se aprovechen de ti, pero cuando defiendas tus intereses, hazlo en forma correcta. Recuerda que una sonrisa o una buena palabra viajan muy lejos.
- Haz tu trabajo bien hecho. No hagas las cosas al aventón con tal de terminar más rápido. Se te contrató para hacer un trabajo bien hecho, si no lo haces tú, alguien más lo hará.
- No faltes sin razón. Recuerda que el empleador cuenta contigo y el que tú no llegues, seguramente le causara problemas. Si no puedes evitar el faltar cierto día, excúsate ya sea el día anterior, si es que sabes que vas a faltar, o por teléfono si se trata de algo imprevisto, pero avisa. Y por favor, no des excusas falsas; el patrón no es tonto y se dará cuenta que le mentiste, haciendo que pierda la confianza en ti.
- No corras al terminar el día. Tus horas de trabajo terminaron, estás cansado o te esperan en casa. La realidad es que 5 minutos mas no harán gran diferencia, pero si hablaran de tu actitud. Despídete y no salgas corriendo. Si te piden que hagas algo extra, hazlo con buena cara; si esto se repite varias veces, en tono bueno discúlpate y di que tienes un compromiso y necesitas irte; puedes rehusarte, pero hazlo en forma correcta.
Todos los que trabajamos en Buena Chamba, te deseamos la mejor de las suertes, y un empleo largo, seguro y beneficioso
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